¿Podrán los grupos colectivos unirse con sus hermanos venezolanos en la lucha?

Miembros de los colectivos sufren tal como el prójimo que tienen de vecino.

¿Podrán los grupos colectivos unirse con sus hermanos venezolanos en la lucha? | iJustSaidIt.com

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Imagen: verdadyvida.org/

Los grupos colectivos en nuestra Venezuela están formados y organizados por venezolanos; venezolanos quienes en algún momento fueron cómplices de las malas jugadas, los enfrentamientos en contra  de sus propios hermanos de la misma tierra y quienes crecieron con problemas similares a ellos, con la única diferencia de que ellos, en muchos casos, fueron contratados, pagados, ayudados y respaldados por el gobierno de Chávez y de Maduro, pero por lo visto ya están viendo que el grupito de “políticos” solo los utilizarán hasta que ya no los necesiten.

Venezuela se encuentra dividida por culpa de poderes políticos, la baja educación (no es un insulto), y los problemas monetarios en los que el gobierno venezolano nos ha hundido; pero todo tiene su límite.

Líder del colectivo “5 de marzo”, José Miguel Odreman | iJustSaidIt.com

Líder del colectivo “5 de marzo”, José Miguel Odreman | iJustSaidIt.com

Hay muchos miembros de los colectivos quienes obviamente no quieren salirse de lo que los rodea, todo por las comodidades de vivir como quieran sin tener miedo de ser atrapados y penalizados por sus fechorías, tal como el líder del colectivo “5 de marzo”, José Miguel Odreman, quien parece ser un ex policía metropolitano encargado de dirigir varias bandas de asesinos muy peligrosos en la ciudad de Caracas, una de ellas mejor conocida como “El Odreman”.

Estos no creo que sean la mayoría de los colectivos porque todavía me reúso a creer que todos los miembros de estos grupos están felices con la vía por donde Maduro, Diosdado, y aquellos quienes tú, lector, te puedas imaginar con tan solo leer este artículo, nos están llevando.

Me niego aceptar que la mayoría les desean un futuro como nuestro presente para sus hijos e hijas. Unas criaturas inocentes quienes no deberían de pagar en el futuro por los hechos que estos grupos han organizado.

La guerra entre hermanos venezolanos tiene que acabar.

No hay nada más deprimente, en mi opinión, que pelearse con miembros familiares; con hermanos, primos, sobrinos; con hermanos y hermanas que no tienen la misma sangre pero que se criaron juntos y pasaron a través de problemas y alegrías juntos y eso es, lamentablemente, lo que está pasando en nuestra Venezuela.

Tienen que dejar de pensar en el ahora y preocuparse por el mañana.

Los grupos colectivos y aquellos quienes arremeten en contra de quienes tratan de buscar un mejor futuro para todos lo hacen, en muchos casos (corríjanme si estoy equivocado), por algo que les beneficiará el paladar por una semana. Algo que los harán felices por un corto tiempo, un tiempo que pasa volando sin uno darse cuenta y vuelve a la vida llena de problemas de la que se sintieron libres por tan solo unas horas, unos días o unos meses.

Nuestra Venezuela está siendo controlada por hermanos traidores y un presidente colombiano.

Aquellos quienes dan las ordenes de atacar, callar y asustar a quienes opinan distinto no son parte de la familia. Son miembros y personas hipócritas que viven y disfrutan los lujos que la mayoría de los venezolanos desearían disfrutar. Una vida que solo existe en los sueños de muchos pero que algunos los disfrutan a costillas de quienes la sueñan.

¿Tú crees que ellos presencian las colas para comprar jamón y queso?
¿Crees que a ellos les afecta el cambio drástico del valor de nuestra moneda?
¿Crees que ellos tienen que contar cuantas hojitas de papel toilette pueden utilizar porque solo les dejan comprar una cantidad limitada a pesar de tener problemas estomacales?

NO TE MOJONEES A TI MISMO Y ACEPTA LA REALIDAD, ESOS PROBLEMAS NO LES HACEN NI COSQUILLAS.

Miembros de los colectivos sufren tal como el prójimo que tienen de vecino. Vecinos de sus casas en el cerro. Vecinos en el edificio. Vecinos en la oficina. Vecinos en la finca. Vecinos que conoces y los que no conoces. Todos están pasando por lo mismo, haciendo lo que se puede para poner un pan sobre la mesa y alimentar a sus familias. A sus hijos… a quienes dependen de sus padres, madres, o de sí mismos.

Por favor, no piensen en el presente ni en el pasado. Planeen el futuro que podrían tener si dejan de pelearse los unos a los otros y luchen por igualdad. Luchen para que sus hijos puedan tomar la leche que les toca en las noches para tener dulces sueños. Luchen para que todos puedan disfrutar de nuestra tierra y poder ser la envidia, como alguna vez lo fuimos, para los países en el exterior. Luchen para que Venezuela no siga estancada entre ladrones políticos quienes han aprendido a como lavarle el cerebro sus seguidores a punta de mentiras, amenazas y supersticiones.

El presente se convierte en pasado en el momento cuando terminas de pensar o decir la palabra; el futuro es cada segundo que viene luego de cualquier cosa que hagas; el futuro al que tenemos que prepararnos es aquel que se encuentra al borde del horizonte. Un futuro que todavía no sabes que nos trae pero que dependiendo de cómo nos encargamos del presente y del futuro inmediato, nos afectará de manera positiva o negativa, dependiendo siempre de ti, no de los demás.

Hermano, hermana, primo, prima, vecino, carnicero, dueño del abasto, señora buhonera, padres y madres, ¿qué esperan? ¿Tienes fe en un dios que nunca has visto? Yo tengo fe en mis hermanos… a pesar de no haberlos visto trabajando juntos.

Es hora.

 

 

Yo tengo fe en mis hermanos venezolanos | iJustSaidIt.com

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Imagen: deportivolatam.com

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